La identidad corporativa es el inicio de la acción, es el estilo y la imagen que representará a una empresa, una persona, un producto;
ha de tener los rasgos que reflejen su personalidad. Detalles como el nombre elegido, la tipografía, los colores, las líneas, las formas... reflejarán quiénes somos.
La imagen de hoy será la esencia del mañana.